Inteligencia Emocional en la Empresa

Empatía en el Trabajo, Inteligencia Emocional en la Empresa

inteligencia emocional en la empresa “Los mortales no pueden guardar ningún secreto. Si sus labios callan, chismean con la punta de los dedos; la traición se abre paso a través de todos los poros”

Sigmud Freud

Percibir lo que otros sienten sin que lo digan con palabras es la esencia de la empatía. La sensibilidad de percibir esas comunicaciones sutiles que nos revela el tono de voz, la expresión facial y otras maneras verbales nace del conocimiento de uno mismo. Si no podemos percibir nuestros propios sentimientos nos veremos irremediablemente fuera de contacto con los estados de ánimo ajenos.



La empatía es nuestro radar social. Una amiga me cuenta cómo percibió la disconformidad de una colega. “Se lo dije a mi jefe: ‘A Carmen le pasa algo; no está contenta aquí’. No me miraba a los ojos y dejó de enviarme sus chispeantes mensajes por computadora. Por fin anunció que había aceptado. Otro empleo”.

Cuando falta esa sensibilidad, la gente queda desconectada. La falta de oído emocional conduce a la torpeza social. Una de las formas que puede adoptar esta falta de empatía es tratar a los demás como si fueran estereotipos y no los individuos únicos que son.


Una de las aptitudes sociales con importancia laboral que tienen sus cimientos en la empatía es “Comprender a los demás”. Esto significa percibir los sentimientos y perspectivas ajenas, e interesarse activamente en sus preocupaciones. Las personas dotadas de esta aptitud: están atentos a las pistas emocionales y saben escuchar; muestran sensibilidad hacia los puntos de vista de los otros y los comprenden; brindan ayuda basada en la comprensión de las necesidades y sentimientos de los demás.

El asistente de una gran firma de diseño describe así los sentimientos ponzoñosos que emanaban de un compañero temperamental: “Con una sola mirada se convirtió en una puerta cerrada. Es como si pusiera un letrero de ‘no molestar’, así que me mantengo a distancia. Pero si en esas situaciones tengo que tratar con él, soy breve. No hago bromas ni nada de eso; una vez lo hice y se volvió loco. Con él me vuelvo inexpresivo casi estúpido”.


La frase clave es: “Con una sola mirada se convirtió en una puerta cerrada” Esa fue la clave que le indicó al asistente cómo actuar con el compañero temperamental.

En el trabajo captamos constantemente ese tipo de claves emocionales y adecuamos nuestra conducta a ellas. A falta de ese radar, corremos peligro de naufragar en los arrecifes creados por las rocosas emociones de nuestros compañeros. La empatía es esencial como sistema de navegación emocional, con el que timoneamos para entendernos con los demás en el trabajo.

Más allá de la mera supervivencia, la empatía es crítica para lograr un desempeño superior cuando el trabajo se centra en la gente, como en las ventas, el asesoramiento, la medicina, la docencia y el liderazgo.


Continua…

Adaptado y resumido por José A. Guanilo Franco del Libro “La inteligencia emocional en la empresa” de Daniel Goleman.

Docente capacitador y consultor

En temas de Desarrollo del Capital Humano, Organización y planeamiento Estratégico

joseguanilo@terra.com.pe

Facebook: talento PERU

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