
Los efectos del cambio climático ya se perciben en el Perú. Pueden parecer imperceptibles, pero los limeños ya los sufren.
Para muestra, un botón: compare cuánto tiempo permanecía expuesto al sol hace unos años para adquirir un atractivo bronceado y cuántos minutos de sol puede soportar ahora en las playas sin un protector UV que le cuide la piel. Como se puede dar cuenta, los rayos del sol queman más que antes y sus efectos pueden devenir en un cáncer de piel.
Los expertos señalan que los cambios que sufrimos hoy son irreversibles. Nada los podrá revertir, por eso lo que queda es crear consciencia entre la ciudadanía para que cuide el espacio que habita y, por ejemplo, no desperdicie el agua que hoy aparentemente sobra.
Para el director ejecutivo de Conservación Internacional, Luis Espinel Cuba, los países andinos van a sufrir con mayor fuerza los efectos de los cambios en el clima. La temperatura de Lima, como la de otras ciudades andinas, no es igual a la de hace 10 años.
Los agricultores en la Sierra del Perú, por ejemplo, ya sienten que su calendario agroecológico se ha alterado.
Tienen periodos de lluvia diferentes, sequías y heladas que antes se presentaban en otros meses. Arequipa, por ejemplo, tiene problemas con el agua porque ya no tenemos la misma cantidad de ese elemento que antes, precisó Espinel Cuba.
Zonas productivas. No podemos negarlo: el calentamiento global sí afecta al Perú.
Pero cuando hablamos del clima y del calentamiento global, nos referimos a un conjunto de elementos que están integrados. Esta situación afecta las zonas de producción agrícola, lo que repercute en la alimentación del poblador, es decir, los productos que consumimos. Esto obliga a ser más eficientes y usar más tecnología, pero luego viene la sequía y contra eso es difícil luchar, afirmó el especialista.
No obstante, ahora se habla de las fuertes lluvias que se presentan, pero llueve mucho en un tiempo muy corto y lo más grave es que no tenemos reservorios.
Aunque Lima sí tiene dónde almacenar el agua, las demás ciudades de la Costa no cuentan con reservorios que acumulen el agua para todo el año y tenemos que prepararnos para afrontar su escasez en la Costa.
Deshielo de glaciares. Otro grave aspecto del cambio climático es el deshielo de nuestros glaciares. En la Cordillera Blanca se puede ver claramente el retroceso del glaciar. Sin ser alarmista, creo que el glaciar ha retrocedido en un 50%. Estos glaciares no sólo han sido afectados por el uso turístico sino por el efecto en el clima que ha ocasionado el deshielo. La fiesta del Qoyllur Riti, por ejemplo, se ha prohibido, porque el glaciar se está perdiendo y la misma gente se ha dado cuenta de que afecta sus sembríos en la parte baja, afirmó Espinel Cuba.
Hay un proyecto de Gloria, que está haciendo un estudio de los glaciares en el Perú.
Pero el tema de los glaciares también afecta a las especies de flora y fauna.
Los anfibios, por ejemplo, están cambiando su hábitat, porque el clima los obliga a migrar a zonas más altas y donde hay más frío. Pero llegará un momento en que ya no encuentren el hábitat que necesitan y van a morir. Lo mismo ocurre con las plantas, que ahora las encontramos en las partes más altas, manifestó el experto.
Situación mundial. Mientras los gobiernos del mundo gastan miles de millones de dólares en buscar una solución a la crisis económica, no se percatan de que muchos de los efectos del aumento de la temperatura en el mundo son ya irreversibles, incluso si las emisiones de los gases de invernadero pueden de alguna manera ser frenadas.
Así lo advierte un importante estudio realizado por un equipo de científicos internacionales del Laboratorio de Investigaciones de la Administración Nacional del Océano y de la Atmósfera en Boulder, Colorado (EE.UU.).
El aumento de la temperatura en el planeta se mantendrá durante mil años y lo único que pueden hacer los países del mundo es evitar que las temperaturas continúen aumentando en los próximos años, porque las consecuencias serán terribles para la humanidad, advierte el informe.
Grave escenario. En diálogo con Correo, el director político de Greenpeace Argentina, Juan Carlos Villalonga, explicó que los registros científicos indican que la temperatura en el planeta comenzó a incrementarse desde 1860, en plena Revolución Industrial.
Además, señaló que los efectos se comenzaron a sentir en la década de los noventa -considerada la más calurosa de los últimos mil años-, con un incremento en la temperatura de unos 0.4 °C. Diecinueve años después se elevó un 0.9 °C.
La atmósfera más caliente está desarrollando fenómenos climáticos extremos, como huracanes más intensos, olas de calor, temporales de frío, así como el incremento de las actividades de huracanes en el Atlántico, refirió Juan Carlos Villalonga.
Estos climas extremos, indicó el experto, se dan porque el planeta se está acomodando a su nuevo sistema climatológico -inducido por el hombre- y que no tiene precedentes en los últimos 30 mil años.
La Tierra sobrevivirá, como lo ha hecho durante miles de millones de años, pero será muy distinta a como la conocemos. La única diferencia es que los cambios, que serán extremos, afectarán económica y socialmente a la civilización humana, advirtió el representante de Greenpeace.
Nivel del mar. Científicos de la Universidad Estatal de Oregon (EE.UU.) han descubierto que de cumplirse los pronósticos del derretimiento de la placa de hielo en el Antártico Oeste, el nivel del mar podría aumentar entre cinco y siete metros en todo el mundo y ocasionar inundaciones en las costas de América del Norte y del Océano Índico; además, varias islas desaparecerían bajo las aguas.
Alerta a los países andinos. Ante los peligros ya existentes por el cambio climático, Juan Carlos Villalonga hizo un llamado a los países de la región para que se comprometan políticamente a evitar de modo radical, y en el corto plazo, que la temperatura del planeta aumente 2 °C.
Cualquier crisis financiera será un chiste comparada con las consecuencias para sus economías y sociedades por el calentamiento global. Ya no hay tiempo, advirtió Juan Carlos Villalonga.
En ese sentido, dijo que en el caso del Perú los glaciares de la Cordillera de los Andes desaparecerán en unas pocas décadas, lo cual va a generar una pérdida importante del suministro de agua para miles de personas.
El primer impacto será en la economía de las zonas que dependen de los ríos que se forman a partir de los glaciares. La actividad agropecuaria se verá sumamente afectada, advirtió.
¿Cómo salvar al planeta?
Transporte. Promocionar el transporte colectivo.
Energía doméstica. Disminuir su gasto con electrodomésticos o apagando los aparatos completamente.
Residuos. Favorecer la separación de desechos y el reciclaje.
Materiales. Reutilizarlos siempre que se pueda (papel, juguetes, herramientas, muebles) y evitar usar bolsas, cajas y embalajes.
Agua. Reducir el consumo de agua.
Urbanizar. Sólo donde se sepa que habrá agua suficiente a largo plazo.
Naturaleza. Respetar las zonas naturales.
Casas. Construirlas con buenos materiales aislantes térmicos para que la inversión en calefacción y aire acondicionado sea menor.
Energía. Usar paneles solares fotovoltaicos conectados a la red eléctrica.
Suelo. Minimizar los cambios de uso del suelo y, en general, del suelo artificial.
Productos químicos. Minimizar el uso de compuestos químicos, como antibióticos, fertilizantes y aerosoles.
Gobiernos. Exigir la gestión sostenible a largo plazo de los recursos naturales.
Fuente: Diario Correo