El Mundo Es Menos Privado, En Tiempos De La Era Digital


Hoy en día resulta muy sencillo hacer un video o tomar una foto en cualquier situación.

También se tiene poco reparo en publicarlas, especialmente los más jóvenes que comparten aspectos de su vida privada ante los demás y ante el mundo, hoy en día por la internet.

Sin duda, el abaratamiento de los aparatos que toman fotos y videos, así como la explosión de la Web 2.0 (sitios que permiten al cibernauta publicar y compartir información con mucha facilidad) han contribuido a esta situación de manera directa.

Para la antropóloga y comunicadora social Liuba Kogan, la discusión radica en que hoy resulta difícil diferenciar entre lo público, lo privado y lo íntimo. “Por ejemplo, lo privado es lo que haces con tus amigos y lo que puedes mostrar, y lo íntimo es lo que jamás mostrarías”, explica.

tecnologia y diseño

Sin embargo, agrega que el fácil acceso a las nuevas tecnologías facilita que se borren las diferencias entre los espacios.

En la misma línea se encuentra Rosa María Alfaro, educadora y comunicadora social, quien sostiene que “una cosa es tomar una foto y otra cosa es difundirla en Internet”.

“El tema no es tan simple como decir “hay que volver a separar tajantemente lo público de lo privado”. Eso es imposible. Pero sí está el respeto a las personas, a sus decisiones…”, acota.

NUEVOS ESCENARIOS

El sociólogo Santiago Alfaro cree que el fácil acceso a nuevas herramientas tecnológicas promueve un vedetismo permanente, pues hay más facilidad para el registro de la vida cotidiana. “Hay aparatos muy fáciles de usar en cualquier lugar y a los que se les puede dar un uso muy distintos a los que originalmente tenían”.

¿Pero será que realmente ha cambiado la manera de exposición social de las personas? Para el antropólogo Carlos Eduardo Aramburú, en el pasado quedaron los tiempos en que las personas dedicaban más tiempo al espacio privado. “En el mundo moderno las cosas pasan al revés: hoy el espacio público predomina en la vida cotidiana”.

Él considera que esto ha llevado a que se confunda el ser transparente con no tener intimidad.

Eso sí, subraya que tomar fotos o grabar a alguien sin su consentimiento son practicas éticamente sancionables y que son necesarias normas para sancionar la intrusión en la vida privada. El caso es que esas normas ya existen.

Finalmente, hay que recordar que la tecnología en sí misma no es buena ni mala, pues todo depende cómo se usa. Ante ello, el antropólogo  Carlos Eduardo Aramburú recomienda que “lo mejor es no exponerse, pues no siempre las personas con las que uno está son de toda confianza. Es importante contar con un código de ética personal”.

Fuente: elcomercio.com.pe

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